- Ex-Presidente y Miembro de Honor de la Sociedad Peruana Urología.
- Profesor Emérito, Universidad Peruana Cayetano Heredia.
- Medalla de Honor al Mérito Extraordinario, Colegio Médico del Perú.
- Cuando una persona recibe un diagnóstico urológico importante, es natural que quiera estar segura antes de tomar una decisión.
- Una decisión médica importante merece una evaluación integral.
- Una segunda opinión puede ayudar a confirmar el diagnóstico, comprender mejor el problema y revisar las alternativas de tratamiento disponibles.
¿Cuándo puede ser útil una segunda opinión?
Ante un diagnóstico de cáncer
Especialmente en:
- Cáncer de próstata
- Cáncer de vejiga
- Cáncer renal
- Tumores testiculares
- Otros tumores urológicos
Cuando existen diferentes propuestas de tratamiento:
Por ejemplo:
“Me han recomendado cirugía, pero otro médico me propone radioterapia.”
o:
“Me han dicho que necesito una cistectomía, pero quiero saber si existen otras alternativas.”
o:
“Tengo una biopsia de próstata positiva y quiero conocer todas mis opciones.”
En estas situaciones, una evaluación adicional puede ayudar a comprender mejor las alternativas.
El objetivo es integrar la historia clínica, laboratorio, imágenes y anatomía patológica para ayudar al paciente a comprender mejor sus alternativas.
¿Qué revisamos?
Una segunda opinión no debe basarse solamente en escuchar el diagnóstico.
Cuando es necesario, se revisan conjuntamente:
- Examen clínico.
- Antecedentes.
- Tratamientos previos.
- Cirugías.
- Enfermedades asociadas.
- Evolución de la enfermedad.
- PSA.
- Creatinina.
- Urea.
- Exámenes relacionados con el diagnóstico. .
- Resonancia.
- Tomografía.
- Uro-TC.
- PET-PSMA.
- Ecografía.
- Otros estudios.
- Biopsia.
- Gleason / ISUP.
- Grado tumoral.
- Invasión.
- Márgenes.
- Características histológicas adicionales.
Podemos analizar:
- PSA
- Resonancia
- Biopsia
- Gleason / ISUP
- Estadificación
- Riesgo
- Alternativas terapéuticas
- Por ejemplo:
- Vigilancia activa
- Cirugía
- Radioterapia
- Tratamiento hormonal
- Tratamiento multimodal
- Tratamientos sistémicos, cuando corresponda
Podemos analizar:
- RTU vesical
- Anatomía patológica
- Ta / T1 / T2
- Grado
- Carcinoma in situ
- Presencia de muscular propia
- Riesgo de recurrencia y progresión
- BCG / nueva RTU / tratamiento radical / estrategias multimodales, según el caso.
Podemos revisar:
- Tamaño de la masa
- Localización
- Características radiológicas
- Función renal
- Riñón contralateral
- Estadio
y valorar alternativas como:
- Vigilancia
- Nefrectomía parcial
- Nefrectomía radical
- Ablación
- Tratamiento sistémico, cuando corresponda.
Podemos analizar:
- Presencia de una masa
- Localización: Intra vs extratesticular
- Características testículo contralateral
- Imágenes
- Marcadores tumorales
- Estadio
- Alternativas de tratamiento
¿Qué debe traer el paciente?
Para que la evaluación sea realmente útil, es recomendable traer:
Informes médicos
Anatomía patológica:
Si existe, idealmente también las láminas/bloques cuando sea necesario solicitar una revisión especializada. No solamente el informe. Es importante disponer de las imágenes originales cuando sea posible.
Análisis.
PSA, creatinina, urea, hemograma y otros estudios relevantes.
Tratamientos anteriores.
Medicamentos, radioterapia, cirugía, quimioterapia, inmunoterapia u otros tratamientos.
¿Qué buscamos con una segunda opinión?
El objetivo es:
Confirmar: ¿Si el diagnóstico está correctamente establecido?
Precisar: ¿En qué estadio se encuentra la enfermedad?
Estratificar: ¿Cuál es el riesgo?
Comparar: ¿Cuáles son las alternativas?
Decidir: ¿Cuál parece ser la estrategia más adecuada para este paciente?
* Una segunda opinión también puede evitar tratamientos innecesarios. En algunos pacientes, después de revisar toda la información, puede ocurrir que:
- No sea necesario operar inmediatamente.
- Sea necesario realizar un estudio adicional.
- Exista una alternativa menos invasiva.
- Sea necesario confirmar la anatomía patológica.
- El tratamiento propuesto sea correcto, pero existan otras opciones.
- Sea recomendable tratar primero otro problema médico.
Por eso la segunda opinión debe ser una evaluación médica completa, no simplemente una conversación.