- Ex-Presidente y Miembro de Honor de la Sociedad Peruana Urología.
- Profesor Emérito, Universidad Peruana Cayetano Heredia.
- Medalla de Honor al Mérito Extraordinario, Colegio Médico del Perú.
Lo que Ud. debe saber:
¿Qué es la hiperplasia benigna de próstata?
La hiperplasia benigna de próstata (HBP) es un crecimiento no canceroso de la próstata que aparece con mayor frecuencia a medida que el hombre envejece. Cuando la próstata aumenta de tamaño puede dificultar la salida de la orina, aunque no todos los hombres con una próstata grande presentan síntomas.
¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?
Los síntomas pueden incluir chorro urinario débil, dificultad para iniciar la micción, necesidad de orinar con frecuencia o urgencia y levantarse varias veces durante la noche. También puede existir sensación de vaciamiento incompleto, goteo después de orinar o necesidad de volver a orinar poco tiempo después.
Es importante saber que estos síntomas no siempre se deben exclusivamente a la próstata. También pueden estar relacionados con alteraciones de la vejiga, infecciones urinarias u otros problemas del aparato urinario.
¿Cómo se evalúa?
La valoración urológica incluye la historia clínica, examen físico, análisis de orina y, cuando corresponde, tacto rectal, medición del residuo urinario y evaluación de la función renal.
En determinados pacientes, el PSA, la ecografía y la medición del volumen prostático aportan información útil para descartar otras enfermedades y seleccionar el tratamiento más adecuado
¿Cómo se trata?
No todos los hombres necesitan medicamentos o cirugía. Cuando los síntomas son leves y no afectan significativamente la calidad de vida, puede recomendarse vigilancia y cambios en algunos hábitos.
Cuando los síntomas son moderados o importantes, existen tratamientos farmacológicos. Los alfabloqueadores pueden mejorar relativamente rápido el flujo urinario y los síntomas. En hombres con próstata aumentada y riesgo de progresión, los inhibidores de la 5-alfa reductasa pueden reducir el volumen prostático y disminuir el riesgo de retención urinaria y necesidad de cirugía. En determinados pacientes pueden utilizarse otros medicamentos para controlar principalmente la urgencia y frecuencia urinaria.
¿Cuándo es necesaria una intervención?
Si los medicamentos no proporcionan una mejoría suficiente o aparecen complicaciones, puede ser necesario un tratamiento quirúrgico o mínimamente invasivo. Entre las alternativas se encuentran la resección transuretral y diferentes técnicas de enucleación prostática con láser, cuya elección depende, entre otros factores, del tamaño y características de la próstata.
La cirugía puede estar indicada ante situaciones como retención urinaria recurrente, infecciones urinarias repetidas, cálculos vesicales o deterioro de la función renal relacionado con la obstrucción
Un mensaje importante: los problemas para orinar no deben considerarse simplemente una consecuencia inevitable de la edad. Una evaluación urológica permite determinar la causa de los síntomas y elegir un tratamiento individualizado, con el objetivo de mejorar la micción, la calidad de vida y prevenir complicaciones.
Fuentes: EAU Guidelines: Management of Non-neurogenic Male Lower Urinary Tract Symptoms 2026// AUA Benign Prostatic Hyperplasia Guideline 2026.