- Ex-Presidente y Miembro de Honor de la Sociedad Peruana Urología.
- Profesor Emérito, Universidad Peruana Cayetano Heredia.
- Medalla de Honor al Mérito Extraordinario, Colegio Médico del Perú.
Lo que Ud. debe saber:
¿Qué es la incontinencia urinaria?
La incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina. Puede afectar a mujeres y hombres de cualquier edad y no debe considerarse una consecuencia inevitable del envejecimiento. En muchos casos, los síntomas pueden mejorar de manera importante con un tratamiento adecuado.
¿Cuáles son los tipos más frecuentes?
Los principales tipos son:
- Incontinencia de esfuerzo: ocurre al toser, estornudar, reír, levantar peso o realizar actividad física.
- Incontinencia de urgencia: aparece cuando existe una necesidad repentina e intensa de orinar que puede provocar la pérdida de orina antes de llegar al baño.
- Incontinencia mixta: combina características de la incontinencia de esfuerzo y de urgencia.
¿Cómo se diagnostica?
La evaluación comienza con una historia clínica detallada, examen físico y, según el caso, análisis de orina. Es importante conocer cuándo ocurren las pérdidas, qué cantidad de orina se elimina y qué situaciones las desencadenan.
Un diario miccional, registrando durante varios días los horarios y volúmenes de las micciones, la urgencia y los episodios de pérdida, puede ser muy útil para orientar el diagnóstico y el tratamiento.
También es necesario identificar enfermedades, medicamentos u otros factores que puedan estar contribuyendo a la incontinencia.
¿Cómo se trata?
El tratamiento depende del tipo de incontinencia, la intensidad de los síntomas, las condiciones de salud y las preferencias de cada paciente.
El entrenamiento de los músculos del suelo pélvico es fundamental, especialmente en la incontinencia de esfuerzo y mixta. En determinadas pacientes, particularmente mujeres con incontinencia de esfuerzo o mixta, se recomienda inicialmente un programa supervisado e intensivo de ejercicios del suelo pélvico.
También pueden ayudar el control del peso, una actividad física adecuada y determinados cambios en los hábitos.
En la incontinencia de urgencia, el entrenamiento vesical y determinados medicamentos pueden disminuir significativamente los síntomas. Entre los tratamientos farmacológicos se encuentran los antimuscarínicos y los agonistas beta-3.
Cuando estas medidas no son suficientes, existen otras alternativas, como la toxina botulínica intravesical y la neuromodulación, en pacientes seleccionados.
En algunos casos de incontinencia de esfuerzo puede ser necesario recurrir a tratamientos quirúrgicos. La decisión debe tomarse de manera individualizada, explicando previamente las diferentes alternativas, sus beneficios y sus posibles riesgos.
¿Cuándo es especialmente importante una evaluación especializada?
La valoración debe ser particularmente cuidadosa cuando existen enfermedades neurológicas, dificultad para vaciar la vejiga, infecciones urinarias recurrentes, antecedentes de cirugía urológica o sospecha de una alteración del funcionamiento de la vejiga.
El objetivo del tratamiento no es solamente reducir las pérdidas de orina, sino recuperar la seguridad, la confianza, la actividad cotidiana y la calidad de vida del paciente.
Un mensaje importante: la incontinencia urinaria no es algo que simplemente deba aceptarse o soportarse. Tiene diferentes causas y, en muchos pacientes, existen tratamientos eficaces.
Fuentes:EAU Guidelines on Non-neurogenic Female Lower Urinary Tract Symptoms 2026; AUA/SUFU Guideline on Idiopathic Overactive Bladder 2024; AUA/SUFU Guideline on Female Stress Urinary Incontinence, actualización 2023